25.6.11

que viva!!

Un invento excelente y aplaudido son los audifonos inalambricos.

Ando rodando por toda la casa con la Mala Rodriguez en las orejas animàndome a terminar la limpieza para luego mandar todo el mundo a la mier.....................

Ya ando hablando como ella. Crap!

Bueno, en fin, que con el calor que hay, ando con un micro short y con una franela de los All Blacks (por aquello de la fuerza Maori), que si algun vecino que hable español me oye, llama a la policia.

14.6.11



J'aimerais pouvoir me transformer de temps en temps en oiseau,


pour voler à la fenêtre des gens que j'aime.....


et chier sur la gueule de ceux que j'emmerde


12.6.11

Seamos coherentes.

Si es que se puede, obviamente.

Yo nunca he sido partidaria del gobierno venezolano, y mucho menos hoy en día.

El estado Zulia se encuentra al oeste del país, y yo vengo de la capital de este, Maracaibo.

Maracaibo es una de las ciudades más calientes de Venezuela. Pero esto no siempre fue así.

Cuando mi abuela era más joven no habían aires acondicionados en las casas. Cuando mi madre era más joven, con un ventilador bastaba. Y se podía salir y uno no se ahogaba en su propio sudor.

Hoy en día la cosa es bastante distinta. Pero hay que decir que el modo de vida de los venezolanos también ha cambiado drásticamente. Hemos tomado un mode de vida que no conviene a las posibilidades del país. Un Exceso de carros en la calle, una OBLIGACION de vivir en el frío helado de los aparatos que contaminan sin cesar y además nos enferman los pulmones y vías respiratorias.

En Maracaibo estamos ya acostumbrados a vivir bajo 35ºC todos los días y cuando la temperatura logra bajar a 30ºC sacamos chaquetas y estamos felices.

Debido a la pésima gestión gubernamental, el dinero que tiene que entrar en las cajas venezolanas, parte raudo y veloz hacia otros gobiernos latinoamericanos, y el comandante se olvida así de darle el mantenimiento necesario a plantas eléctricas, a las escuelas, hospitales, calles y carreteras, medios de transporte y vivienda.

Pero debo decir aquí que, NO ME JODAN CON ECOLOGIAS BARATAS Y UNICAMENTE TEORICAS! NO ME JODAN CON MOVIMIENTOS ANTI CORRIDAS DE TOROS Y CONTRA EL CARBON EN LA SIERRA DE PERIJA! NO ME JODAN CON LA COMIDA BIO Y CON EL REGRESO A LA TIERRA!

Somos pretroleros porque así nacimos, petroleros, y desde entonces nos olvidamos de que la tierra existe y que cultivándola hacemos un mejor planeta.

Yo soy partidaria de:
- Cuando vuelve la luz, encender un solo aire acondicionado, el más importante y el de la pieza de la casa donde se reúne el más grande número de personas.
- Apágame la luz María. No la necesitas, no es difícil darle clic al interruptor.
- Menos carros, menor contaminación.
- Los que logran tener agua, cierren el grifo egoistas de mierda!

Pero sobre todo soy partidaria de:
- Seguí votando rojo que te va a ir muy bien.
- votaste rojo, NO DIGAS UNA SOLA PALABRA DE QUEJA!
- Salgamos a votar en las próximas elecciones porque sino, terminará el pueblo venezolano comiendose los restos de los platos bien servidos de los rojos.
- Si me dais un consejo ecologista, que no pase yo por tu casa y que vea tele, radio, aire, ventilador, luces, entre otros artefactos prendidos y en el olvido.

La sobrecarga eléctrica es una realidad.
Ponga su grano de arena maracucho arrecho, y no se deje joder otra vez la próxima vez!



1.6.11

Think it twice.




En este orden; se fue y desaparecio progresivamente, un lunar enorme que me dejo mi madre en herencia cuando se lo eliminaron a ella, exactamente en el mismo lugar estando embarazada de mi. Me lo arranqué el martes 5 de abril. La cicatriz no es para nada lo que yo esperaba. Hoy después de mucho me tomé la ultima foto (por ahora) y no pensaba que estuviese asi.

Ya vengo; me voy a echar a llorar.


27.4.11

el tamaño cuenta!

En un total de 3,5 cm, esta el Cine Venzolano hasta ahora y en adelante. 3,5 cm que valen horas y horas de trabajo y un dolor de nalgas digno de masajes reconfortantes.

Cuando el gato no está...

Los ratones comen venezolano...

arepita con perico

toddy

diablito

voy a por las empanadas...

26.4.11

Cuando creiamos que sabiamos...

LA CENICIENTA


“¡Si ya nos la sabemos de memoria!”,

diréis. Y, sin embargo, de esta historia

tenéis una versión falsificada,

rosada, tonta, cursi, azucarada,

que alguien con la mollera un poco rancia

consideró mejor para la infancia…

El lío se organiza en el momento

en que las Hermanastras de este cuento

se marchan a Palacio y la pequeña

se queda en la bodega a partir leña.

Allí, entre los ratones llora y grita,

golpea la pared, se desgañita:

“¡Quiero salir de aquí! ¡Malditas brujas!

¡¡Os arrancaré el moño por granujas!!”.

Y así hasta que por fin asoma el Hada

por el encierro en el que está su ahijada.

“¿Qué puedo hacer por ti, Ceny querida?

¿Por qué gritas así? ¿Tan mala vida

te dan esas lechuzas?”. “¡Frita estoy

porque ellas van al baile y yo no voy!”.

La chica patalea furibunda:

“¡Pues yo también iré a esa fiesta inmunda!

¡Quiero un traje de noche, un paje, un coche,

zapatos de charol, sortija, broche,

pendientes de coral, pantys de seda

y aromas de París para que pueda

enamorar al Príncipe en seguida

con mi belleza fina y distinguida!”.

Y dicho y hecho, al punto Cenicienta,

en menos tiempo del que aquí se cuenta,

se personó en Palacio, en plena disco,

dejando a sus rivales hechas cisco.

Con Ceny bailó el Príncipe rocks miles

tomándola en sus brazos varoniles

y ella se le abrazó con tal vigor

que allí perdió su Alteza su valor,

y mientras la miró no fue posible

que le dijera cosa inteligible.

Al dar las doce Ceny pensó: “Nena,

como no corras la hemos hecho buena”,

y el Príncipe gritó: “¡No me abandones!”,

mientras se le agarraba a los riñones,

y ella tirando y él hecho un pelmazo

hasta que el traje se hizo mil pedazos.

La pobre se escapó medio en camisa,

pero perdió un zapato con la prisa.

el Príncipe, embobado, lo tomó

y ante la Corte entera declaró:

“¡La dueña del pie que entre en el zapato

será mi dulce esposa, o yo me mato!”.

Después, como era un poco despistado,

dejó en una bandeja el chanclo amado.

Una Hermanastra dijo: “¡Ésta es la mía!”,

y, en vista de que nadie la veía,

pescó el zapato, lo tiró al retrete

y lo escamoteó en un periquete.

En su lugar, disimuladamente,

dejó su zapatilla maloliente.

En cuanto salió el Sol, salió su Alteza

por la ciudad con toda ligereza

en busca de la dueña de la prenda.

De casa en casa fue, de tienda en tienda,

e hicieron cola muchas damiselas

sin resultado. Aquella vil chinela,

incómoda, pestífera y chotuna,

no le sentaba bien a dama alguna.

Así hasta que fue el turno de la casa

de Cenicienta… “¡Pasa, Alteza, pasa!”,

dijeron las perversas Hermanastras

y, tras guiñar un ojo a la Madrastra,

se puso la de más cara de cerdo

su propia zapatilla en el pie izquierdo.

El Príncipe dio un grito, horrorizado,

pero ella gritó más: “¡Ha entrado! ¡Ha entrado!

¡Seré tu dulce esposa!”. “¡Un cuerno frito!”.

“¡Has dado tu palabra. Principito,

precioso mío!”. “¿Sí? -rugió su Alteza.

—¡Ordeno que le corten la cabeza!”.

Se la cortaron de un único tajo

y el Príncipe se dijo: “Buen trabajo.

Así no está tan fea”. De inmediato

gritó la otra Hermanastra: “¡Mi zapato!

¡Dejad que me lo pruebe!”. “¡Prueba esto!”,

bramó su Alteza Real con muy mal gesto

y, echando mano de su real espada,

la descocó de una estocada;

cayó la cabezota en la moqueta,

dio un par de botes y se quedó

quieta…

En la cocina Cenicienta estaba

quitándoles las vainas a unas habas

cuando escuchó los botes, -pam, pam, pam-

del coco de su hermana en el zaguán,

así que se asomó desde la puerta

y preguntó: “¿Tan pronto y ya despierta?”.

El Príncipe dio un salto: “¡Otro melón!”,

y a Ceny le dio un vuelco el corazón.

“¡Caray! -pensó-. ¡Qué bárbara es su alteza!

con ese yo me juego la cabeza…

¡Pero si está completamente loco!”.

Y cuando gritó el Príncipe: “¡Ese coco!

¡Cortádselo ahora mismo!”, en la cocina

brilló la vara del Hada Madrina.

“¡Pídeme lo que quieras, Cenicienta,

que tus deseos corren de mi cuenta!”.

“¡Hada Madrina, -suplicó la ahijada-,

no quiero ya ni príncipes ni nada

que pueda parecérseles! Ya he sido

Princesa por un día. Ahora te pido

quizá algo más difícil e infrecuente:

un compañero honrado y buena gente.

¿Podrás encontrar uno para mí,

Madrina amada? Yo lo quiero así…”.

Y en menos tiempo del que aquí se cuenta

se descubrió de pronto Cenicienta

a salvo de su Príncipe y casada

con un señor que hacía mermelada.

Y, como fueron ambos muy felices,

nos dieron con el tarro en las narices.

Roal Dahl



tomado de:

http://unasolarazon.tumblr.com


ella es genial!